Portada » Un recuerdo del 2016

Un recuerdo del 2016

por Joel Cárdenas

¿QUIÉN OLVIDA A JUAN ANTONIO GUAJARDO?

2007, es el año que los riobravences jamás olvidarán, mucho menos el día 29 de noviembre del 2007; un día como hoy.

La tarde de ese día, posiblemente uno de los mejores políticos que ha dado esta pujante ciudad, es inmolado el empresario y licenciado en administración de empresas, JUAN ANTONIO GUAJARDO ANZALDUA, precisamente a solo un día de cumplir un año más de vida.

JUAN ANTONIO, antes de penetrar a la política, era un exitoso empresario que, si bien es cierto tenía bastantes amigos dentro de la misma, jamás le dio por ingresar a algo que para él le era desconocido y que para nada necesitaba, dada su buena posición dentro de la sociedad.

Sin embargo, en 1992 y ante la falta de buenos ‘’gallos’’, el partido Acción Nacional (PAN) decidió postularlo como su candidato a la Presidencia Municipal para que le diera guerra al hasta ese momento invencible partido Revolucionario Institucional, al cual no solamente derroto en las urnas, si no que les aplicó la peor de las humillaciones a todos los priistas y a su altivo candidato que impuso o trató de imponer la dinastía de los CARDENAS GARZA.

De ahí, la figura del afamado alcalde subió como la espuma e inició un amasiato con los riobravences que – por cierto y a pesar los 16 años que han pasado – aún perdura para muchos riobravense. Por segunda vez sería el presidente de Río Bravo.

En 1994, JUAN ANTONIO solicitó licencia para lanzarse en pos de la senaduría de la República avalado por el Partido de la Revolución Democrática y también lo logró, aunque semanas después, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, determinó que la primera minoría no le correspondía a él sino a la candidata del PAN MARÌA DEL CARMEN BOLADO y de esa forma volvió al cargo al que había pedido licencia.

JAGA fue diputado local y posteriormente diputado federal en el 2003 2006 y de nueva cuenta volvió a participar en las elecciones para presidencia Municipal, en esa ocación, lanzado o postulado por el Partido del Trabajo.

Esa vez JUAN ANTONIO GUAJARDO perdió con muy poco margen, cosa que le permitió iniciar un pleito legal ante las instancias correspondientes, bajo el argumento de que las elecciones fueron amañadas y estaba seguro de que había sido el triunfador.

Sin embargo, el empresario y ya consolidado político en gran escala, jamás sabría el resultado de su inconformidad, porque ese año sería asesinado junto con a cinco personas más, entre ellas dos agentes federales que siempre traía como escoltas.

Se dijo, que JUAN ANTONIO ya tenía preparada para el día siguiente, (30 de noviembre del 2007) una gran verbena popular con toda su gente, para festejar juntos su cumpleaños número 49 y de paso para darles las gracias por todo el apoyo y muestras de cariño que le daban.

Pero el destino ya le tenía preparada la trampa mortal al polifacético hombre de negocioso y connotado político; un día como hoy, pero del 2007, cuando salía de la Rokola, negocio situado en la esquina de la avenida Madero con Aldama, es abatido junto con sus acompañantes sin que nadie hiciera algo para evitarlo.

La noticia de la muerte de JUAN ANTONIO GUAJARDO ANZALDUA, corrió como reguero de pólvora y conmociono tanto a los riobravences que con la anuencia de la familia, montaron un nicho o altar en su honor precisamente en el lugar donde fue inmolado junto a sus cinco acompañantes, para luego solicitar a las autoridades se le hiciera una estatua que hoy luce erguida en la explanada de la Casa de la Cultura, edificio que él remodelo en el inició de su primera administración y que sería su máximo orgullo, como siempre lo dijo.

El altar montado en su honor días después de su muerte, jamás luce abandonado o sucio: su gente – como él la llamaba – la gente que no solamente lo quería, si no lo idolatraba y que jamás lo olvida, acude de manera frecuente para hacer limpieza y cambiar los arreglos florales, dejando constancia de que JAGA fue y será siempre, no un político del montón, sino el ídolo que la gente necesitaba y en la cual abrigaba verdaderas esperanzas de que llegara el cambio.

Por si usted no lo sabía, JUAN ANTONIO egresó del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Nuevo León, con mención honorifica debido a sus altas calificaciones y siempre estuvo al lado de sus padres, a los cuales, junto con sus hermanos, ayudo en el florecimiento y éxito de las tiendas GUAJARDO que, hoy por hoy, son de las mejores en la región. Hoy 29 de noviembre, se cumplen 16 años de un lamentable acontecimiento que como ya dijimos, jamás podrá borrarse de la mente de todos los riobravences. QEPD..

Este artículo lo publique el 2016.

Related Articles